29/12/2020

Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.
Malaquías 3:17-18 ❤️

Bendecido día amados, que tremenda protección significa para el cristiano servir a Dios con todo su corazón, mente, alma y fuerzas.

No estoy hablando de los creyentes tibios, que estás sirviendo porque no les queda otra, o aquellos otros que porque tienen muchos años en la iglesia y necesitan hacer algo para figurar como servidores fieles.

En estos versículos, hay algo que me sorprendió, el Señor se está refiriendo a servidores pecadores, como especial tesoro.

Pero cuando leemos el pasaje con muchísima atención, podemos apreciar que la diferencia de porque el Señor declara estas palabras, es por la forma en que lo estaban sirviendo.

Siempre pienso que el que trabaja, puede llegar a romper un plato, pero el que nunca trabaja, nunca rompe nada.

Y viendo la postura del Señor, con lo que dice en estos versículos, considero que ese pensamiento que tengo viene de su entendimiento.

Todo el que trabaja fervientemente en la obra de Dios y lo quiere agradar, tiene grandes altercados con el diablo y puede en alguno de ellos, cometer algún error en contra de su voluntad, pero todo con el fin de llevar adelante su reino celestial.

Es a esos, a los cuales el Señor se refiere que los va a perdonar, como el padre que perdona a su hijo que le sirve y serán para él su especial tesoro.

Entonces, todos aquellos hermanos que diariamente lo sirven con fervor y sufren, porque ven con la tibieza que otros trabajan en la obra y algunos directamente la rechazan o la ignoran y que con sus comportamientos demuestran que a veces son más enemigos del Señor que los propios enemigos, van a discernir la diferencia entre el justo y el malo.

Nadie que sirva a Dios con todo su corazón dejará de sentir la paternidad del Señor y tendrá su recompensa.

Pero hay del hipócrita, que solo lo sirve por figurar o porque no le queda otra, eternamente será quemado como paja en el lago de fuego.

Los que sirven al Señor de corazón, no teman, en toda batalla se reciven heridas, pero el Padre con amor curara a sus hijos.

Pastor Eliseo Laguna

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